Superintendencia de Educación Superior: el gran desafío de las universidades es modernizar su gestión y hacer más con menos

En entrevista exclusiva con el Centro Tecnológico Ucampus de la Universidad de Chile, el superintendente, José Miguel Salazar, destacó la necesidad de fortalecer la profesionalización de la gestión y avanzar hacia sistemas tecnológicos compartidos que permitan mejorar la gobernanza institucional en un contexto de menores recursos y mayores exigencias.

El sistema de educación superior en Chile atraviesa un momento clave. La tensión entre la reducción de recursos públicos y el aumento de las demandas académicas, administrativas y sociales está llevando a las universidades estatales a replantear sus estrategias de gestión. Así lo advirtió el superintendente de Educación Superior, José Miguel Salazar, en conversación con el Centro Tecnológico Ucampus.

“Hace ya un buen tiempo hemos escuchado que el sector de la educación superior no será prioridad de financiamiento en los próximos gobiernos, tal como nos lo han hecho saber distintos actores políticos. Existe una evidente prioridad por la educación preescolar, escolar e inicial. Durante casi 30 años la educación superior fue, en general, la gran estrategia de desarrollo que el país impulsó, pero hoy nos enfrentamos a un escenario completamente distinto, marcado por menos recursos y mayores exigencias”, afirmó.

Tecnologías y sistemas comunes

El superintendente recalcó que la profesionalización de la gestión universitaria, administrativa, académica y financiera, apoyada en el uso de nuevas tecnologías, se convierte en un “imperativo esencial” para asegurar la sostenibilidad del sistema. “Nuestro gran desafío es hacer más con menos”, subrayó.

Agregó además que la automatización y el uso intensivo de datos deben ser parte de la solución a los problemas históricos de gestión en las universidades. “Deberíamos avanzar en una lógica en que la automatización nos ayude a resolver muchos de los problemas que enfrentamos en el pasado, cuando cada una de estas actividades se realizaba localmente, ya fuera a nivel de las facultades o del gobierno central de la universidad, quedando en gran medida aisladas unas de otras”, puntualizó.

En esa línea, proyectó que el futuro del sistema estará marcado por plataformas tecnológicas, inteligencia artificial y grandes volúmenes de datos integrados para la toma de decisiones. “Sería importante que, como sector, en función de la experiencia compartida y de los obstáculos que hemos observado en el pasado, pensemos en la construcción de herramientas que sirvan a todas las instituciones. Tenemos que proyectarnos hacia sistemas comunes”, afirmó.

Durante la conversación, el superintendente subrayó el valor de las plataformas tecnológicas que permiten digitalizar procesos académicos y administrativos en las instituciones de educación superior, aportando a la eficiencia, la transparencia y la toma de decisiones estratégicas.

“Ha habido muchos problemas, por ejemplo, en las universidades estatales para definir qué sistema de contabilidad se va a tener, y se han probado distintas soluciones informáticas que no han funcionado muy bien, porque están pensadas para empresas y no para organizaciones mucho más complejas como lo son las universidades. En ese ensayo y error se han gastado recursos importantes, cuando con una política más dedicada, articulada y un trabajo en red se podrían haber enfrentado de otra manera”, señaló.

En este escenario, destaca el caso del Centro Tecnológico Ucampus de la Universidad de Chile, que no corresponde a un software externo adaptado al mundo universitario, sino a una solución nacida desde el interior de una institución de educación superior. Ese origen le permite comprender de primera mano las problemáticas de la gestión académica y responder con herramientas pertinentes a las necesidades reales de estudiantes, académicos y autoridades. Sus desarrollos ya se han implementado en universidades estatales y privadas, consolidándose como un referente de innovación para el fortalecimiento de la gestión universitaria y la gobernanza institucional.

La reflexión del superintendente, sumada a la experiencia de Ucampus, abre un debate más amplio sobre cómo el país enfrenta los desafíos de la educación superior. No se trata sólo de incorporar nuevas tecnologías, sino de repensar la manera en que las universidades se organizan, comparten soluciones y proyectan su desarrollo. En un escenario de recursos limitados, el verdadero valor está en generar colaboraciones, construir confianza institucional y apostar por innovaciones nacidas desde la propia academia, capaces de transformar estructuralmente la gestión universitaria.